Los días importantes están señalados en el calendario como el Día Mundial del Medio Ambiente. Es una ocasión ideal para reflexionar sobre el impacto que provocamos al planeta con nuestras acciones. Es un día para recapacitar si tenemos que cambiar algunos hábitos personales por el bien común, ya no solo por reducir la contaminación sino también por nuestra salud.

¿Tenemos que cambiar algunos hábitos por el medio ambiente? Ser eficientes con el uso de los materiales que utilizamos es invertir en nuestro futuro. Si no cuidamos el medio ambiente, descuidamos los árboles y ello implica desproteger los olivos y nuestro AOVE. Sin darnos cuenta los pequeños gestos pueden ser una gran inversión para el futuro. ¿Quieres ayudar a nuestro querido planeta?

 

Eduquemos a los más pequeños

Para que prosperen las medidas para luchar por el medio ambiente, tenemos que concienciar a los más pequeños de la casa. ¿Cómo? Pues enseñándoles a ser eficientes con el uso de los materiales que utilizamos día a día. Por ejemplo: reciclar. En casa debemos tener varios cubos para dividir los residuos orgánicos, del plástico y del cristal. También tenemos que decirles que cuando se laven los dientes deberán de cerrar el grifo del agua para no gastar más de la que necesitan. Asimismo, les comunicamos la importancia que tiene para nuestro alrededor que no tiremos al suelo las cáscaras de las pipas, el plástico de cualquier alimento ni los chicles. La educación se tiene que iniciar en casa pero en los profesores en los centros escolares tendrían que seguir con esto  para que los niños y adolescentes sean conscientes de los beneficios que causan haciendo esos hábitos al planeta. Igualmente, ellos tendrán que ver los efectos negativos en el medio ambiente debido al excesivo consumo de productos contaminantes.

 

Sustituir el plástico

Uno de los productos más contaminantes del planeta es el plástico. También coincide con ser el que más usamos en el día a día. Lo utilizamos para todo. Por ejemplo: el plástico en el que están envueltos los helados, las frutas, el pescado, las chucherías, los envasados de verduras o las botellas de agua, de refresco y de otros productos. Las de aceite también entran dentro de ese grupo. Por ello, tenemos que usarlas más de una vez. Cuando se gaste el  oro líquido, podemos reciclarla de dos maneras: llevadla al contenedor de plástico, o volver a reutilizar la botella para echar de nuevo aceite o para otros líquidos. En cambio, aquellas que no son reutilizables es mejor que lo vayamos dejando de usar por el bien del planeta. Los efectos secundarios que provoca el uso desmedido del plástico es que llega al mar. Los animales marinos están convivencia con toneladas de plástico y los consumen. Esto les provoca la muerte a algunos. Además, nos llega de manera indirecta a nosotros cuando los cocinamos. Al final acabamos comiéndonos el plástico que usamos. Por eso hay que usarlo cuando sea necesario y no cuando sea por comodidad porque afecta negativamente al planeta.

 

Dieta sana y equilibrada

Por el bien de nuestra salud, debemos tomar más alimentos sanos. Las verduras, las frutas, la carne, el pescado, y la leche deben ser prioritarios en el día a día. El aceite de oliva virgen extra, también. Ya sabemos que tiene efectos positivos para nuestro cuerpo. Por ello, los productos tendrán que estar bien conservados en nuestra casa. Es recomendable que no estén guardados en plásticos porque pierden calidad. El aceite, por ejemplo, podría estar dentro de un aceitero de cristal para que se conserve mejor. Además que es uno de los productos que no pueden faltar en el día a día de una persona. Las verduras y las frutas son necesarias, al menos, cinco veces al día. No es recomendable tomar los zumos de frutas envasados y las piezas de frutas que están dentro de las latas en almíbar porque tienen más calorías.

 

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