Tradición e innovación en un pago de referencia en Jerez de la Frontera

historia de nuestra finca

Delicados en el cultivo, precisos en la recogida del fruto y minuciosos en la elaboración del aceite de oliva virgen extra. En El Jardín de Almayate sentimos pasión por la agricultura y, en especial, por la olivicultura. Desde hace más de treinta años, hemos tratado con cariño la tierra para ofrecer productos de máxima calidad, combinando las técnicas más modernas de producción con un riguroso respeto por el Medio Ambiente.

Nuestros mimados olivares, enclavados en pleno corazón de la Campiña de Jerez de la Frontera, producen aceitunas con las que elaboramos Aceite Virgen Extra monovarietal de nuestra insignia, la aceituna arbequina, así­ como un excelente coupage, gracias a la incorporación de la oliva arbosana.

De una dehesa a pago para producir vinos, para acabar en olivar

Combinando avanzadas técnicas de producción mecanizada para la obtención de la variedad arbequina con nuestros tecnificados cultivos de olivos de arbosana, surgen unos AOVEs únicos. Pero no siempre fue así, ya que en tiempos  pretéritos,  la  finca  fue  una  dehesa que se transformó en pago para el cultivo de la vid, gracias a la llegada de los bodegueros ingleses a Jerez en el siglo XIX.

Ya  en  la  actualidad,  las  más  de  700  ha  que están en explotación, con millón y medio de olivos  plantados,  se  han  transformado  al cultivo   superintensivo   de   arbequina, principalmente, con un apoyo en la variedad arbosana,  para  realizar  un  zumo  puro  de olivas  que  colme  las  expectativas  de  los  paladares más refinados y expertos.

balsa de riego